Proyectos colaborativos en línea, prácticas profesionales que cruzan fronteras y movilidades estudiantiles y docentes muestran cómo las universidades jesuitas de América Latina convierten la pertenencia a una red en oportunidades concretas de aprendizaje compartido.
La Red AUSJAL es un tejido vivo que se activa cada vez que dos o más universidades deciden trabajar juntas.
Dos países, una misma aula: la telecolaboración AUSJAL-COIL
Una de las herramientas que mejor expresa el espíritu de la red es la metodología COIL (Collaborative Online International Learning), que permite conectar aulas de distintos países sin necesidad de movilidad física. El Curso TAC (Telecolaboración AUSJAL – COIL), que ya alcanzó su 8va edición, es precisamente el espacio donde la red forma a sus docentes para diseñar este tipo de proyectos conjuntos.
Una experiencia reciente lo ilustra bien. Docentes de la cátedra de Inmunología e Inmunoterapia de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica de Córdoba (Argentina) y un par académico de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador se conocieron a través de esa formación y decidieron llevar el proyecto a sus aulas. Durante cinco semanas, estudiantes de Farmacia de ambas instituciones trabajaron en equipos internacionales mixtos, analizando las reacciones adversas de los corticosteroides en Argentina y Ecuador. Lo valioso no fue solo el contenido académico, sino el ejercicio de mirar un mismo fenómeno desde dos sistemas de salud y dos realidades nacionales distintas. Es la red la que hace posible que un encuentro entre colegas se transforme en una experiencia formativa para decenas de estudiantes a miles de kilómetros de distancia.
Prácticas profesionales que se apoyan en universidades hermanas
La cooperación también se hace presente cuando los estudiantes dan sus primeros pasos profesionales. Cada vez más universidades de la red impulsan programas de prácticas pre profesionales internacionales que se sostienen, justamente, en la articulación con instituciones hermanas que ya cuentan con experiencias similares —y que con frecuencia incorporan el enfoque de Responsabilidad Social Universitaria, generando un doble impacto formativo y social.
El recorrido de Alma Heredia, estudiante de Relaciones Internacionales de la UCC, muestra cómo se encadenan estas oportunidades. A través de la Beca AUSJAL, Alma realizó un intercambio en la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México y, durante esa estadía, llevó adelante sus prácticas en la Clínica Jurídica para Personas Refugiadas “Alaíde Foppa”. Allí colaboró con un equipo de abogados en la asistencia a personas migrantes, la presentación de proyectos legislativos y diversas instancias de apoyo jurídico.
Comunidades que reciben al mundo
Cada semestre, las universidades de la red abren sus aulas a estudiantes de todo el mundo que llegan a través de programas y redes como Magis Exchange Program, ISEP Study Abroad, AUSJAL y ODUCAL.
Un ejemplo concreto del comienzo de 2026: una universidad de la red dio la bienvenida a más de cien estudiantes internacionales provenientes de 14 países, que se integraron a la vida universitaria no solo en lo académico, sino también a través de actividades culturales, deportivas y de proyectos de RSU. Detrás de cada estudiante que cruza una frontera hay una institución de origen y una institución de destino que cooperan para que esa movilidad ocurra. Multiplicada por todas las universidades de la red, esta dinámica construye semestre a semestre una comunidad académica regional verdaderamente diversa y global.
Docentes, autoridades y staff en movimiento: los encuentros que tejen la red
Buena parte de esta cooperación se gesta en instancias donde la red se reúne cara a cara: la movilidad docente, las visitas institucionales y las Semanas Internacionales. Estos encuentros congregan a profesores, equipos de gestión, investigadores y autoridades de universidades socias para compartir saberes, explorar proyectos conjuntos y afianzar acuerdos.
En tal sentido, la visita de María José Castelazo André -referente del ITESO de México- a la Universidad Católica de Córdoba (UCC) durante el mes de abril, promovió diversos espacios de intercambio y formación dirigidos a docentes, autoridades y equipos de gestión; así como encuentros de vinculación institucional e intercambio de experiencias y buenas prácticas en torno a la innovación educativa y la formación con perspectiva regional y global, con el objetivo de seguir fortaleciendo la internacionalización y el desarrollo de competencias globales.
Su importancia es estratégica: es en estas visitas y semanas internacionales donde nacen los futuros proyectos COIL, donde se diseñan nuevas movilidades estudiantiles y donde se renuevan los vínculos personales que sostienen la cooperación. La red no se mantiene sola; se teje en cada visita, en cada semana internacional, en cada conversación entre colegas de distintas instituciones.
Una red que se reconoce en lo que hace
Vistas en conjunto, estas experiencias dibujan el verdadero rostro de AUSJAL: no el de un grupo de universidades que comparten un nombre, sino el de instituciones que se necesitan y se eligen mutuamente. Un aula virtual compartida entre Argentina y Ecuador, una práctica jurídica en México que recibe a una estudiante becada por la red, la llegada de cien estudiantes de catorce países, el ir y venir de docentes entre campus: cada acción individual cobra sentido pleno cuando se la lee como parte de un mismo movimiento colectivo.
La cooperación entre universidades jesuitas no es un complemento de la tarea educativa: es una forma de entenderla. Porque formar en clave jesuita supone abrir las aulas al mundo, y abrirlas al mundo supone, antes que nada, abrirlas a las instituciones hermanas. Eso es, en definitiva, lo que hace una red cuando se pone en marcha.

