El Padre General reflexiona sobre el camino a seguir de la Compañía de Jesús

Durante su visita a Venezuela, el Padre General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa compartió con laicos y religiosos en un encuentro en el que reflexionó sobre el camino a seguir de la Compañía tras la realización de la Congregación General 36.

“Estoy montándome en un caballo a galope, afortunadamente la Curia General cuenta con un equipo y eso es un apoyo”, reconoció el sacerdote jesuita sobre sus inicios como Prepósito General de la Compañía de Jesús. Dijo que actualmente se encuentra en una etapa de aprendizaje y reconocimiento sobre la labor de la institución en el mundo por lo que próximamente comenzará a viajar por diversas regiones.

"Cuáles son las llamadas que la Compañía de Jesús hoy siente. Esa fue la pregunta, como saben, que marcó la preparación y desarrollo de la Congregación General 36", afirmó y esbozó las llamadas en siete trazos: la primera a seguir siendo una "mínima Compañía". “Por muchos que seamos siempre seremos mínimos, crecer en esas dimensiones nos hará pensar en términos de calidad”, dijo.

Invitó a revisar las estructuras organizativas para hacerlas más “flexibles y ligeras” y que puedan responder a las nuevas fronteras apostólicas. “Estamos también llamados a crecer en visión universal y en la conciencia del compromiso universal con la evangelización”.

Aupó la creación de espacios interculturales de la Compañía de Jesús; al reconocimiento de la interculturalidad y multiculturalidad; a la profundización del servicio a la reconciliación con Dios, su creación y con los demás, pues de allí parte la justicia social.

El Padre General también instó a la comunidad a encarnar a Dios “uno y trino” en el modo de proceder de la Compañía de Jesús. “El reino de Dios no se hace solo, se hace en construcción con los otros”, aseguró.

Finalmente invitó a mantener la apertura a todas las culturas dentro de la Compañía.

Responder a esas llamadas pone a la Compañía ante grandes desafíos, el Padre General mencionó cuatro de ellos: 

1) El discernimiento apostólico como fuente de una planificación apostólica realista.

2) Una vida comunitaria como expresión de una fraternidad con raíces espirituales. 

3) El apostolado intelectual. "A veces nuestro propio lenguaje nos traiciona y parece que “sectorizamos” el apostolado intelectual identificándolo con el trabajo de las universidades o centros de investigación en diversas ciencias. No cabe duda que las universidades de la Compañía están llamadas al apostolado intelectual, pero no resulta automáticamente del ser universidad ni sólo ellas están llamadas al apostolado intelectual".

4) Testimoniar la misericordia y la esperanza

 

Lo invitamos a leer la transcripción de esta conversación haciendo CLIC aquí


Volver